FAQ’s

Salud visual

Las más consultadas


El picor de ojos suele estar causado por alergias, ojo seco, conjuntivitis, blefaritis, irritación o fatiga visual digital. También puede aparecer por polvo, polen, maquillaje, pelo de animales, lentillas o muchas horas frente a pantallas.

Si el picor viene acompañado de dolor, secreción, visión borrosa o mucha rojez, conviene hacer un examen visual o consultar con un profesional.


Las moscas volantes son pequeñas manchas, puntos, hilos o sombras que parecen moverse dentro del campo de visión. Suelen verse más sobre fondos claros, como una pared blanca o el cielo.

Muchas veces no son graves, pero si aparecen de repente, aumentan mucho, ves destellos de luz o notas una sombra en la visión, conviene buscar atención profesional cuanto antes.


La visión borrosa puede deberse a falta de graduación, miopía, astigmatismo, vista cansada, ojo seco, fatiga visual o cataratas, entre otras causas.

Si aparece poco a poco, un examen visual puede ayudar a detectar si necesitas gafas o ajustar tu graduación. Si aparece de repente, afecta solo a un ojo o viene con dolor, destellos o pérdida de visión, conviene consultarlo cuanto antes.


El ojo seco ocurre cuando los ojos no producen suficientes lágrimas o cuando las lágrimas no tienen la calidad adecuada. Puede causar picor, escozor, sensación de arenilla, ojos rojos, lagrimeo o visión borrosa temporal.

Aunque parezca contradictorio, tener los ojos llorosos también puede ser un síntoma de ojo seco.


Un ojo rojo puede deberse a irritación, alergia, sequedad o conjuntivitis. Pero si viene acompañado de dolor, sensibilidad a la luz, visión alterada, secreción intensa o mucha rojez, es mejor consultarlo cuanto antes.

Estos síntomas pueden indicar algo más serio y no conviene dejarlos pasar.


Conviene hacerse un examen visual de forma periódica, aunque creas que ves bien. Muchas condiciones visuales avanzan poco a poco y pueden no dar síntomas al principio.

También deberías pedir cita si notas visión borrosa, molestias, picor persistente, dolores de cabeza, dificultad para leer o problemas al conducir de noche.

Sintomas frecuentes


La visión borrosa es cuando las cosas se ven desenfocadas o poco nítidas. La visión nublada, en cambio, es más parecida a mirar a través de un cristal empañado o turbio.

La visión nublada puede estar relacionada con cataratas, ojo seco u otras condiciones oculares, especialmente si también ves halos alrededor de las luces o notas los colores más apagados.


La sensación de arenilla suele estar relacionada con ojo seco, irritación, alergias, blefaritis o pequeñas partículas en el ojo. También puede aparecer tras muchas horas con pantallas o en ambientes secos, con aire acondicionado o viento.

Si la molestia es intensa, hay dolor, sensibilidad a la luz o visión borrosa, conviene hacer un examen visual o consultar con un profesional.


El dolor de cabeza al leer o usar pantallas puede estar relacionado con fatiga visual, ojo seco, una graduación incorrecta, miopía, astigmatismo o vista cansada.

Si te ocurre a menudo, un examen visual puede ayudar a detectar si necesitas gafas, actualizar tu graduación o cambiar algunos hábitos visuales.

Condiciones oculares


La conjuntivitis es una inflamación de la conjuntiva, la capa fina que cubre la parte blanca del ojo y el interior de los párpados. Puede hacer que el ojo se vea rojo o rosado, pique, lagrimee o tenga secreción.

Puede ser vírica, bacteriana, alérgica o irritativa. Algunas formas son contagiosas, por eso es importante mantener una buena higiene.


Un orzuelo es un pequeño bulto doloroso que aparece en el párpado, por dentro o por fuera. Suele estar causado por una infección bacteriana en una glándula del párpado o en un folículo de una pestaña.

Normalmente mejora solo en unos días o semanas. No conviene tocarlo, apretarlo ni intentar explotarlo.


Si tienes un orzuelo, puedes aplicar una compresa tibia sobre el párpado durante unos minutos, varias veces al día. Esto puede aliviar la molestia y ayudar a que mejore.

Evita usar maquillaje o lentillas mientras esté inflamado. Si no mejora, duele mucho, se repite o afecta a tu visión, conviene consultarlo.


Las cataratas aparecen cuando el cristalino del ojo se vuelve opaco, lo que puede causar visión borrosa, nublada o apagada. También pueden hacer que las luces molesten más, que los colores se vean menos vivos o que cueste ver de noche.

Suelen desarrollarse con la edad, aunque también pueden influir la exposición solar, la diabetes, lesiones oculares o antecedentes familiares.


Sí. La exposición a los rayos UV puede aumentar el riesgo de cataratas y otros problemas oculares. Por eso es importante usar gafas de sol con protección UV adecuada, incluso en días nublados.

En una zona soleada como Jávea, proteger los ojos es una parte importante del cuidado visual diario.


El glaucoma es un grupo de enfermedades oculares que dañan el nervio óptico, el que conecta el ojo con el cerebro. Muchas veces no da síntomas al principio, por eso los exámenes visuales regulares son importantes.

Si no se detecta a tiempo, puede afectar a la visión de forma progresiva.


Muchas formas de glaucoma no presentan síntomas al principio. En otros casos, especialmente si aparece de forma aguda, puede causar visión borrosa, halos alrededor de las luces, dolor ocular, dolor de cabeza, náuseas u ojo rojo.

Si notas estos síntomas, debes buscar atención médica urgente.


La retinopatía diabética es una complicación de la diabetes que afecta a los vasos sanguíneos de la retina. En fases iniciales puede no dar síntomas, por lo que es importante revisar la vista de forma periódica si tienes diabetes.

Detectarla pronto ayuda a reducir el riesgo de complicaciones visuales.


Sí. Si tienes diabetes, tus ojos pueden estar en riesgo, aunque veas bien. La retinopatía diabética puede avanzar sin síntomas al principio, por lo que los exámenes visuales periódicos son importantes.

Un profesional podrá indicarte cada cuánto conviene controlar tu salud visual según tu caso.


La degeneración macular afecta a la mácula, la zona central de la retina que permite ver los detalles. Puede dificultar tareas como leer, reconocer caras o ver con precisión.

No suele causar dolor, por eso cualquier cambio en la visión central debería revisarse.


La fatiga visual digital aparece cuando pasas mucho tiempo frente a pantallas. Puede causar picor, sequedad, visión borrosa, dolor de cabeza o sensación de cansancio ocular.

Hacer pausas, parpadear más, ajustar la iluminación y revisar tu graduación puede ayudar.


Un rasguño ocular, también llamado abrasión corneal, es una pequeña lesión en la superficie del ojo. Puede provocar dolor, lagrimeo, sensación de arenilla, ojo rojo, sensibilidad a la luz o visión borrosa.

Si sospechas que te has arañado el ojo, conviene revisarlo pronto para evitar complicaciones.

Graduación y visión


La miopía es un problema de graduación que hace que veas bien de cerca, pero borroso de lejos. Puede notarse al conducir, ver la televisión, leer una pizarra o reconocer señales a distancia.

Suele corregirse con gafas o lentes de contacto.


El astigmatismo es una alteración de la forma de la córnea o del cristalino que hace que la luz no enfoque de manera uniforme. Puede provocar visión borrosa o distorsionada, tanto de cerca como de lejos.

Es muy común y normalmente se corrige con gafas o lentes de contacto.


La miopía y el astigmatismo son problemas de graduación diferentes. La miopía hace que los objetos lejanos se vean borrosos, mientras que el astigmatismo puede causar visión borrosa o distorsionada a cualquier distancia.

Ambos pueden detectarse durante un examen visual.