FAQ’s

Gafas y lentes

Las más consultadas


El tipo de lentes que necesitas depende de tu graduación, tu edad, tu estilo de vida y el uso que vayas a dar a tus gafas. Puedes necesitar lentes monofocales, progresivas, ocupacionales, fotocromáticas o lentes con tratamientos específicos.

Un examen visual ayuda a determinar la opción más adecuada para ti.


Las lentes progresivas permiten ver a diferentes distancias con una sola gafa: de lejos, a media distancia y de cerca. A diferencia de las bifocales, no tienen una línea visible que separe las zonas de visión.

Son una opción habitual para personas con presbicia o vista cansada.


Claro que sí, de hecho, si usas gafas graduadas tus gafas de sol también deberían serlo. Son una opción muy práctica si necesitas corrección visual y quieres proteger tus ojos del sol sin renunciar a ver con claridad.

Además, pueden adaptarse a diferentes graduaciones y estilos de montura, según tus necesidades.


La mejor forma de limpiar las lentes de tus gafas es usar un limpiador específico y una gamuza adecuada. Así evitas dañar la superficie de las lentes y reduces el riesgo de microarañazos.

Evita limpiarlas con papel, ropa o paños ásperos.


Depende del tipo de lente de contacto, de tus ojos y del uso que hagas de ellas. Es importante respetar el tiempo de uso recomendado y seguir las indicaciones del profesional para mantener una buena salud ocular.


Depende de la frecuencia con la que quieras utilizarlas y de tus preferencias. Las diarias resultan muy prácticas porque se estrena un par nuevo cada día, mientras que las mensuales pueden ser una buena opción para un uso habitual si se mantienen correctamente.

Tipos de lentes


Las lentes monofocales tienen una sola graduación en toda la superficie de la lente. Se utilizan para corregir una única distancia de visión, como ver de lejos, leer o trabajar de cerca.

Suelen ser una opción habitual si solo necesitas ayuda para una necesidad visual concreta.


Las lentes monofocales corrigen una sola distancia de visión, mientras que las lentes progresivas corrigen varias distancias en una misma lente.

Las monofocales pueden servir para ver de lejos o de cerca. Las progresivas permiten ver de lejos, a media distancia y de cerca sin cambiar de gafas.


Las lentes bifocales tienen dos zonas de graduación diferenciadas, normalmente una para ver de lejos y otra para ver de cerca. A diferencia de las lentes progresivas, suelen tener una línea visible que separa ambas zonas.

Hoy en día, muchas personas prefieren las progresivas porque ofrecen una transición más gradual entre distancias.


Las lentes ocupacionales están pensadas para necesidades concretas de trabajo o estilo de vida, especialmente para distancias cercanas e intermedias. Pueden ser útiles si pasas muchas horas frente al ordenador, leyendo o realizando tareas de precisión.

No sustituyen siempre a unas progresivas completas, pero pueden ser muy cómodas para determinados usos.


El tratamiento antirreflejante ayuda a reducir los reflejos sobre las lentes, lo que puede mejorar la comodidad visual y la claridad, especialmente al usar pantallas, conducir de noche o estar bajo luces artificiales.

También puede hacer que las lentes se vean más limpias y transparentes.

Lentes progresivas


Sí, puedes usar lentes progresivas para trabajar con pantallas, aunque dependerá de tu graduación, de la distancia de trabajo y del tipo de pantalla que uses.

En algunos casos, unas lentes ocupacionales o específicas para ordenador pueden resultar más cómodas si pasas muchas horas frente a la pantalla.


Sí, puedes usar tus gafas todo el día si te resultan cómodas y tu optometrista te lo ha recomendado. Llevar gafas no empeora la vista ni hace que tus ojos se vuelvan dependientes de ellas.

Lo importante es que la graduación sea correcta y que las lentes estén adaptadas a tus necesidades.


Puedes necesitar lentes progresivas si empiezas a notar dificultad para leer de cerca, mirar el móvil, trabajar con pantallas o cambiar el enfoque entre distintas distancias.

Esto suele aparecer a partir de los 40 años, cuando empieza la presbicia o vista cansada.


Las lentes progresivas cambian gradualmente de graduación desde la parte superior hasta la parte inferior de la lente. La zona superior ayuda a ver de lejos, la zona intermedia sirve para distancias medias y la inferior para ver de cerca.

Así puedes usar una sola gafa para diferentes situaciones del día a día.


Algunas personas necesitan unos días para adaptarse a las lentes progresivas. Es normal tener que aprender a mirar por la zona adecuada de la lente según la distancia.

Una buena medición, una montura adecuada y el asesoramiento del óptico ayudan mucho a que la adaptación sea más cómoda.


Sí, las lentes progresivas sirven para ver de cerca, a media distancia y de lejos con una sola gafa. Están diseñadas para que puedas cambiar de distancia de forma gradual, sin necesidad de quitarte unas gafas y ponerte otras.

Son especialmente útiles para personas con presbicia o vista cansada.

Gafas de sol


Las gafas de sol ayudan a proteger los ojos de la radiación UV y reducen las molestias causadas por la luz intensa. En zonas soleadas como Jávea, usarlas de forma habitual es importante para cuidar la salud visual.

Lo ideal es elegir gafas de sol con protección UV adecuada.


Unas buenas gafas de sol deben ofrecer protección frente a los rayos UVA y UVB. No basta con que las lentes sean oscuras: lo importante es que tengan protección UV adecuada.

Unas gafas de sol sin protección pueden resultar perjudiciales, porque al oscurecer la visión la pupila se dilata y puede entrar más radiación.


Las lentes polarizadas ayudan a reducir los reflejos provocados por superficies como la carretera, el agua, la nieve o el cristal. Pueden resultar especialmente cómodas para conducir, practicar actividades al aire libre o pasar mucho tiempo cerca del mar.

No sustituyen a la protección UV, por lo que conviene comprobar ambas cosas.


Las lentes fotocromáticas son lentes graduadas que se adaptan a la luz. En interiores suelen verse claras y, al exponerse a la luz solar, se oscurecen progresivamente.

Son útiles si pasas a menudo de espacios interiores a exteriores y quieres evitar cambiar constantemente entre gafas graduadas y gafas de sol.


Las lentes fotocromáticas no siempre se oscurecen lo suficiente dentro del coche, porque muchos parabrisas bloquean gran parte de la luz UV que activa el cambio de color.

Para conducir con mucha luz o reflejos, unas gafas de sol graduadas o polarizadas pueden ser una opción más adecuada.


Para conducir, suelen ser recomendables unas gafas de sol cómodas, con buena protección UV y, en muchos casos, lentes polarizadas para reducir reflejos en la carretera.

También es importante que la montura no limite el campo de visión y que la graduación esté actualizada.


Para hacer deporte, conviene elegir gafas resistentes, cómodas y bien ajustadas. En deportes de impacto o pelota, puede ser recomendable usar gafas deportivas o de protección con lentes adecuadas.

Si haces deporte al aire libre, también es importante proteger tus ojos de los rayos UV.

Cuidado y mantenimiento


No es recomendable limpiar tus gafas con la camiseta, papel de cocina, pañuelos o servilletas. Aunque parezca práctico, estos materiales pueden arrastrar partículas y provocar pequeños arañazos en las lentes.

Lo mejor es usar una gamuza limpia y productos específicos para lentes.


Para evitar que las lentes se rayen, limpia tus gafas con una gamuza adecuada, guárdalas siempre en su funda y evita dejarlas boca abajo sobre superficies duras.

También conviene no usar ropa, papel o productos agresivos para limpiarlas.


La duración de unas gafas depende del uso, el cuidado, la calidad de la montura, las lentes y si tu graduación cambia. Algunas personas pueden usarlas durante años, mientras que otras necesitan renovarlas antes.

Si notas que ves peor, te molestan o están dañadas, convendría que te hicieras un examen visual y evaluaras con el optometrista la opción de cambiar de gafas.


Deberías cambiar tus gafas si tu graduación ha cambiado, si las lentes están rayadas, si la montura está dañada o si ya no te resultan cómodas.

También puede ser buen momento para cambiarlas si tus necesidades visuales han cambiado, por ejemplo, por pantallas, conducción o vista cansada.


En muchos casos sí se pueden cambiar solo las lentes y mantener la montura, siempre que la montura esté en buen estado y sea compatible con las nuevas lentes.

Lo mejor es que traigas tus gafas a la óptica para que podamos valorarlo y recomendarte la opción más segura.


Si tus gafas se te han desajustado, se deslizan, te aprietan o quedan torcidas, lo mejor es traerlas a la óptica para ajustarlas correctamente.

No conviene forzarlas en casa, porque podrías deformar la montura o dañar las lentes.

Gafas para pantallas


Sí, puedes usar lentes progresivas para trabajar con pantallas, aunque dependerá de tu graduación, de la distancia de trabajo y del tipo de pantalla que uses.

En algunos casos, unas lentes ocupacionales o específicas para ordenador pueden resultar más cómodas si pasas muchas horas frente a la pantalla.


No hay pruebas sólidas de que las pantallas digitales dañen los ojos de forma permanente. Sin embargo, pasar muchas horas frente a ellas puede causar fatiga visual, sequedad, irritación, visión borrosa o dolor de cabeza.

Hacer pausas, parpadear más y tener una graduación adecuada puede ayudar.


Si trabajas muchas horas con pantallas, pueden ayudarte unas lentes adaptadas a tu distancia de trabajo, con tratamiento antirreflejante y una graduación actualizada.

En algunos casos, las lentes ocupacionales o progresivas específicas para pantallas pueden mejorar la comodidad visual durante la jornada.


Las lentes con filtro de luz azul pueden reducir parte de la luz azul que llega al ojo, pero no hay evidencia sólida de que protejan la salud ocular o eviten por sí solas la fatiga visual.

Muchas molestias asociadas a pantallas tienen más relación con el tiempo de uso, el enfoque, los reflejos, la sequedad ocular o una graduación no actualizada.


Los ojos pueden cansarse con las pantallas por el uso prolongado, la falta de parpadeo, la distancia de trabajo, los reflejos, la iluminación o una graduación incorrecta.

Si te ocurre con frecuencia, conviene hacer un examen visual para comprobar si necesitas gafas, actualizar tu graduación o valorar lentes más adecuadas para pantallas.

Lentes de contacto


Sí. En Seepoint Ópticas ofrecemos una prueba gratuita para que puedas comprobar cómo te sientes con ellas antes de decidir. Incluye 5 pares de lentes de contacto diarias o 1 par de lentes mensuales, según tu graduación y necesidades visuales.


Sí. Las lentes de contacto progresivas o multifocales permiten ver a diferentes distancias y pueden ser una alternativa a las gafas progresivas para muchas personas con presbicia.


Dependerá de tu graduación, de la forma de tu ojo, de tus necesidades visuales y de tu estilo de vida. Tras examinar tu visión, podemos recomendarte la opción más adecuada para ti.


Sí, siempre que estén bien adaptadas a tus ojos y a tus necesidades visuales. En Seepoint Ópticas realizamos una adaptación personalizada para ayudarte a encontrar la opción más cómoda y adecuada para ti.